sábado, julio 29, 2006

Todos estamos "conmocionados"





Olmert, con bello paisaje bucólico de fondo, muy al tono




Intentemos hacer un paralelismo de esta historia real que sucedió en Líbano hace unos pocos días y la que les voy a contar, que es muy similar (ahí ustedes juzgarán qué tan veraz les parece esta última).




Annan se declaró en Roma "conmocionado" por el ataque israelí, "aparentemente deliberado", contra un puesto de la ONU en Jiam, sur de Líbano, que costó hoy la vida a cuatro observadores de la organización mundial. Mi vecino del barrio, Hipócrates CaradePiedra Dura, manifestó ante todo el vecindario sentirse tremendamente "conmocionado" por la penetración en el jardín de su casa del camión remolque de su vecino Pepe Leando, quien, en una acción "aparentemente deliberada" sólo buscaba arrollar o otro vecino cuyo gato le orinaba los malvones. El lamentable incidente produjo la incrustación de varios vidrios de la ventana de Don Hipócrates en el ojo derecho de su hijo Hipocratito, una pierna rota a su hijo mayor, Hipocratón, ocasionada por el derribo de un gigantesco pino del jardín, y la rotura parcial de un músculo del ídem en su esposa, Doña Hipocratona.

Agregó que tuvo lugar "pese a garantías personales que me dio el primer ministro Ehud Olmert, de que los puestos de la ONU quedarían al margen del fuego israelí", y exigió que se realice una investigación del incidente. Don Hipócrates añadio que esta embestida ocurrió pese a las promesas de su vecino, Pepe Leando, de que no intentaría dispararle nuevamente un escopetazo al vecino del gato y volver a matarle algunas de sus cotorritas australianas, que son su adoración.

El embajador de Israel en la ONU, Dan Gillerman, también dijo estar "conmocionado" por las acusaciones de Annan. La Porota, esposa de Don Pepe, comentó en el mercado que estaba "conmocionada" por la errónea idea que tenía Don Hipócrates por el daño causado a su familia, los vidrios de la casa, el pino y las cotorritas australianas, "con lo que mi marido ama a los animales; bueno, menos los gatos, que ni animales se puede decir que sean".

¿Podrá Kofi Annan mirar a la cara a sus hijos? Por supuesto no al que lucró y defraudó con el Fondo de las Naciones Unidas contra el Hambre


"Estoy conmocionado y profundamente angustiado por la apresurada declaración del secretario general, cuando insinuó que Israel tuvo deliberadamente como objetivo el puesto de la ONU en Jiam y sorprendido por estas aseveraciones prematuras y erróneas", dijo Olmert a la BBC, "es inconcebible que este lamentable error sea calificado por la ONU como acto premeditado". Don Pepe se explayó, y para no ser menos, también expresó sentirse "conmocionado y profundamente angustiado" por la situación y las sospechas vertidas en contra de un vecino como él, progresista y emprendedor (de eso no hay dudas), que había sido dos veces presidente de la sociedad de fomento del barrio.



"El secretario general, mientras demanda una investigación, ya sacó sus conclusiones", sostuvo Gillerman, quien confirmó que Israel lleva a cabo una investigación de los hechos. Don Pepe dijo que su vecino Hipócrates está sacando conclusiones anticipadas, y juro por la luz que lo alumbra que ya está iniciando una profunda investigación de los hechos que lo precipitaron con su camión remolque al jardín del vecino. Sí, el propio y mismísimo don Pepe, que es arte y parte en este asunto, por iniciativa propia y condescendencia de los demás.

El Consejo de Seguridad de la ONU exige y reclama explicaciones, aunque Kofi Annan manifestó que agradece al primer ministro israelí por lo dicho y acepta su palabra. La nueva directiva de la sociedad de fomento exige explicaciones, y también agradece a Don Pepe el envío de una damajuana de vino, 12 kilos de asado y tres docenas de chorizos para el partido del sábado entre solteros y casados.

¡Qué bonito escudo, si hasta sería la envidia de cualquier equipo de "fóbal"!

Según mi humilde opinión, una historia puede ser tan real o ficticia como la otra. Júzguenlo ustedes mismos, y envíen sus comentarios a la Enciclopedia de la Imbecilidad Humana, que ya va por el tomo 3.467 (en su enésima edición).
¿Me pregunto hasta cuándo nos van a querer hacer tragar esta farsa inconmensurable del Consejo de Seguridad de la ONU? ¿O no será que con toda Seguridad son unos títeres e hipócritas idiotas útiles al servicio de los poderosos del mundo?
Cuando ocurrió este incidente, supuse que la ONU finalmente iba a reaccionar. Bueno, me dije, ahora ellos han sufrido en carne propia lo que tantos otros desplazados del mundo. Un misil le desplazó la cabeza a cuatro de sus observadores. Pobres hombres, creo que ya no podrán observar nada más, dado que los ojos (instrumentos usados para este fin visual), generalmente van unidos a la cabeza. ¿Será posible que ni la ONU ni Don Hipócrates se preocupen por sus fuerzas ni por su familia respectivamente?
A algunos seguramente esta historia les parecerá hasta inclusive graciosa, pero cuidémonos de los padres que ni siquiera cuidan de sus propios hijos. Allí sí que no hay gracia alguna.

lunes, julio 24, 2006

¡Gracias Zizou!

Zizou saludando a Dios; es decir, al Diego. Grandes los grandes.


Gracias Zizou, por no ser una especie en extinción, por cagarte en la FIFA, por ser ese árabe que odia Le Pen. Por todo eso, nosotros te queremos.

domingo, julio 23, 2006

¿Especies extinguidas?

El "jurásico" Le Pen

Día lluvioso, lluvioso y sin dinero, es decir: pocas posibilidades de salir o hacer algo fuera de casa. Cansado ya un poco de leer (bendición del cielo para los pobres), me dije que podría ver algo de tele abierta (obviamente tengo el cable cortado hace rato, y créanme que no lo extraño, y si aguanté el mundial sin él, seguíré prescindiendo de tal servicio). ¡Qué bien, dan "Jurassic Park"!, no la vi nunca y hoy no es un día para Bergman o Tarkovski, que ya bastante intelectual y difícil está el día. A ver esta peli, que por supuesto no pagaría un céntimo para ingresar al cine y darle otro céntimo más a los muchos que debe tener ya Spielberg. ¿En la tele abierta, doblada, con interminables cortes para anuncios, y encima con fantasma porque la TV se ve mal sin cable en mi edificio? En fin, vamos a entrarle, me dije, monstuos y fantasmas se han de llevar bien, a ver qué pasa con estos bichitos prehistóricos, además trabaja Laura Dern (nadie se salva de la cholulez)... Confieso que no pude acompañar a estos valerosos héroes hasta el final de su aventura. Ya con una hora de película encima y otro tanto de comerciales, todo me resultó tan parecido a las películas remanidas de monstruos y persecucuiones (de arañas, anacondas, ratas, kin kones, vampiros, y cualquier otro animalejo de que haya echado mano la industria cinematográfica), que pensé que todo iba a tener un final feliz y abandoné. "Garrá lo libro, grone, que son ma produtivos", me dije. Y así fue. Pero no fue un libro, sino un artículo reciente de Eduardo Galeano que había leído de volada, y guardado para su relectura. Galeano y su irrenunciable pasión futbolera y humanista rescatan el hecho tan remanido de la embestida de Zidane contra Materazzi; pero no por el hecho en sí, sino para referirlo a otras cuestiones. Les pongo aquí sólo un trocito de su artículo, y les recomiendo su lectura completa en

www.jornada.unam.mx del 15/7/06:


En vísperas del torneo, el dirigente político francés Jean-Marie Le Pen proclamó que Francia no se reconocía en sus jugadores, porque eran casi todos negros, y porque su capitán, el árabe éste, no cantaba el himno. El vicepresidente del Senado italiano, Roberto Calderoli, le hizo eco opinando que la selección francesa estaba compuesta por negros, islamistas y comunistas, que preferían la Internacional a la Marsellesa y la Meca a Belén. Algún tiempo antes, el entrenador de la selección española, Luis Aragonés, había llamado "negro de mierda" al jugador francés Thierry Henry, y el presidente perpetuo del futbol sudamericano, Nicolás Leoz, presentó su autobiografía diciendo que él había nacido en un pueblo donde vivían 500 personas y 3 mil indios.

Este tipo (no Le Pen, que ese sí tiene una locura fea, sino yo) está (¿o sigue?) loco, pensarán ustedes; ¿qué tienen qué ver Zidane, Jean-Marie Le Pen y Parque Jurásico (ahora en castellano, recuerden que la vi "casi toda" doblada). Sí, tiene mucho que ver. Al principio, y como ya tenía ganas de escribir del asunto de Zidane y Le Pen, pensé que era una nueva casualidad o recurrencia de esas que me asaltan seguido. Dos especies en extinción: los dinosaurios y gente como este troglodita de Le Pen, otro dinosaurio más. Pero después me dije: "No, este tipo (si es que se le puede llamar "tipo" a algo así) no es una especie en extinción", y comencé a investigar algo más sobre él. Aquí les van unos datos pequeños pero maravillosos, dignos nuevamente de la Enciclopedia de la Imbecilidad Humana:
Los enfermos del sida, al respirar el virus por todos los poros, son un peligro para el equilibrio de la nación. (...) El enfermo del sida es contagioso por su transpiración, su saliva y su contacto. Es una especie de leproso." (1987)
El mismo año, provocó un escándalo enorme diciendo que las cámaras de gas fueron "sólo un punto de detalle de la segunda guerra mundial."
En 2004, afirmó que la ocupación alemana en la segunda guerra mundial "no fue particularmente inhumana".
En 2006, durante la Copa del mundo de fútbol, dijo que había demasiados jugadores de color en el equipo nacional, y que el golpe de cabeza de Zinedine Zidane era una reminiscencia de su origen de "joven con problemas".
Pucha, ahora me doy cuenta que lo resalté con rojo. ¡A ver si me acusa de comunista!
Retomando la última perla de Le Pen, le digo que el que tiene problemas es usted, señor, la película ya se hizo, no hay nuevos castings, y usted no puede tomar parte de ningún final feliz. Ni siquiera de los blandengues de Spielberg. Pero además, me retracto, la especie de los Le Pen no está extinguida, anda vivita y jodiendo a esta humanidad tan maltratada que nos ha tocado padecer. Los "lepens" florecen por doquier, ¡que va a ser una especie extinguida! Están por todas partes. Si no cómo nos explicamos que en el 2002, en las últimas elecciones presidenciales francesas haya obtenido casi un 17% de los votos, y con ello el derecho a la segunda vuelta, donde la izquierda francesa tuvo que votar a la derecha para que no ganara la ultraderecha (es decir Le Pen). Bueno, dirán, ¿qué va usted a hacerle?, ¿va usted a matarle? No, para nada, aunque debe haber más de uno que quisiera echarle las manos al pescuezo. Lo que se debería hacer es no darle ningún tipo de cabida a Le Pen en ningún medio de expresión, sea escrita u oral o televisiva. Soy un ferviente partidario de la libertad de prensa, pero supongo que los medios que pretenden informar y formar a sus lectores, escuchas o televidentes no deberían darse el lujo, ni el despilfarro, de darle espacios a este tipo de especie perniciosa, ni tampoco sobredimensionar un hecho humano, éste sí, como lo fue el cabezazo de Zidane. Ese viejo que le amargó el mundial a todos los jerarcas de la FIFA. Ese Zidane de origen humilde, hijo de inmigrantes argelinos, como otros inmigrantes que han forjado grandes destinos de muchos pueblos. Esos inmigrantes que odia y combate, persigue y criminaliza el ministro de Interior francés, Sarkosy, ese "buen" señor que guiado por su apellido intuyo que por sus venas corre la más pura sangre primigenia de Las Galias. Otra especie en proliferación, este Sarkosy. Rescato a Zinedine Zidane, el mejor jugador de este último mundial, evento deportivo globalizado, al mejor estilo global y ya no mundial, que dio lástima; ese viejito que nos deleitó con buen fútbol, ese hombre que tuvo la dignidad de que su calentura de ser humano lo traicionara y pegó un cabezazo, que fue como una patada en el culo de los Blatter, Beckenbahuer y el resto de la mafia "fifada". Zidane se "fifó a la FIFA" (los viejos sabrán de qué habla este juego de palabras"). Zidane que tuvo el buen tino de no salir a la premiación para recibir medalla alguna. La medalla de Zidane será la dignidad de que nunca podrán hacer gala los lepens y los sarkosys, que son peligrosísimas especies en plenos desarrollo y evolución (o subdesarrollo e involución). No les demos espacios a estos trogloditas en los medios. No le demos espacio a lo malo de Zidane. Construyamos espacios para que ¿gente? como ésta, que odia lo diferente, que ama el racismo y la xenofobia vuelva para siempre al Parque Jurásico de donde nunca debió salir. A mí por lo pronto, les confieso que me gustaban más esos monstruos al estilo de Godzilla de los interminables sábados de superacción televisivos. Esos monstruos inocentes, de superproducciones no tan cuantiosas como las de Spielberg, monstruos a los que se les podían ver los cierres relámpagos de sus difraces. Monstruos casi humanos.

viernes, julio 21, 2006

Cómo convertirse en apócrifo de uno mismo o "El otro yo del Dr. Merengue"



El Dr. Merengue y su otro yo
Con todo cariño para Andrés Rial, remitente de sabios consejos

Durante un cierto tiempo estuvo interrumpido este blog. Las razones obedecen a motivos laborales, y cuando hay mucho trabajo, no quedan muchas ganas de echarse un escrito pa’la posteridá. El tener mucho trabajo no implica necesariamente que uno se haya agenciado de un buen dinerillo, más aún si el hecho de poder cobrar lo que se ha ganado en buena ley se va demorando por circunstancias diversas y a veces insólitas. De esto trata un poco la presente historia; de las peripecias que hay que vivir para cobrar lo que ya se ha trabajado, y que parece en ciertas ocasiones una misión imposible, o casi. Uno de los últimos hechos que me ha ocurrido sería digno de un tal Julio, el grandísimo cronopio, que tenía la virtud de que estas cosas le pasaran seguido y poder exorcizarlas a través de sus escritos. Seguramente, Julio, desde el otro cielo, y mi gran amigo Andrés, que me ha brindado sabios consejos acerca de esta situación, se reirán con esta cronicómica.
A comienzos de mayo pasado, hice entrega de los últimos trabajos que me habían sido encargados por la Secretaría de Educación Pública de este país “en desarrollo”. Fui atentamente avisado que el pago podría demorarse un “poquito”; y me dije que, en fin, era una cierta forma de autoahorro. Como al mes, me avisaron de los trámites que tenía que iniciar para resultar “¿beneficiario?” de esta sacrosanta institución. Los enumero, aunque el lector puede evitarlos ya que no aportan nada a su curiosidad sobre esta anécdota: copia del oficio de alta en la Secretaría de Hacienda, copia de mi RFC (Registro Federal de Contribuyentes), certificación de domicilio, copias de mis pagos actualizados en Hacienda, copias de mi pasaporte, copias de mi FM2 (documento migratorio), último estado de cuenta bancario, carta de mi banco con diversa y numerosa información (que para otorgármela, el banco me solicitó hacer ¡una nueva carta!). En fin, habiendo cumplido con todos estos requisitos, al tiempo recibo por Internet un formulario que debo imprimir, firmar y entregar personalmente. Es el alta como beneficiario. Se me avisa que en dos meses estaría listo mi pago. Pero he aquí la gran sorpresa que hace unos días recibo una notificación donde se me informa que debo reiniciar el trámite, que fue rechazado pues mi firma en este formulario no se parece a la de mi pasaporte. Mi firma es un garabato infame que rara vez se parece a una versión anterior, como supongo que le ocurrirá a mucha gente, incluso a aquellas personas analfabetas que por no haber tenido la posibilidad de aprender a leer, tienen que acudir a firmar a una “x”. Lo realmente curioso e hilarante del asunto es que la persona que me comunica la lamentable noticia, me aconseja firmar la nueva versión del formulario tratando de imitar mi firma lo más posible con respecto a la que se encuentra en mi pasaporte. Transcribo el mensaje textualmente.

Buenas tardes:Espero que se encuentre bien, le comento que tuvimos algunos problemaspara darlo de alta en el catalogo de beneficiarios ya que nuestrasolicitud fue rechazada por la siguiente razón:La firma de la solicitud no se parece a la que se presenta en laidentificación (pasaporte), por lo cual nos piden reiniciar el tramite,por tal motivo anexo en archivo adjunto el formato de solicitud de Altadel Catalogo de Beneficiarios, solicitándole firme lo más parecido a laidentificación antes señalada.Por su atención y comprensión muchas gracias, me despido esperando tenerrespuesta pronto.Saludos

¡Ah!, me dije, esto es maravilloso, debo convertirme en apócrifo de mi mismo. Bueno, qué le hace una mancha más al tigre, pensé, sin ponerme a reflexionar sobre los refranes populares, ya que lo tigres tienen rayas y no manchas. Pero no estamos como para cuestionar dichos, sino para tratar de resolver el problema. Sin prisa ni pausa, me puse a practicar mi propia firma con mi pasaporte a la vista. Ni se imaginan que tarea ardua, difícil que una saliera bastante parecida a la del pasaporte. A todo esto el amigo al cual dedico este escrito, me envía un correo con un sabio consejo, que transcribo a continuación


Querido negropiombo: imitarse la firma uno mismo es un autoengaño imperdonable; es más, te diría que la convivencia con uno mismo puede llegar después de una defraudación así, en caso de que te descubrieras, a un punto de no retorno. Así que pensalo bien. Pensá bien si te preferís a vos o a ellos y si gente que te pide ese tipo de cosas es de fiar. Recuerdo aquel militar que cuentan LES LUTHIERS que sabiéndose ladino, casi su peor enemigo, no cruzó un puente ante el miedo de haber sido saboteado por él mismo. Ante la boca del puente dio un golpe de rienda para hacer retroceder a su caballo al grito de “¡¡¡Nooo me saldré coon laaa míaaaa!!!!!”.


Habiendo ya tomado la decisión de imitar mi firma, me empezaron a asaltar miles de dudas: ¿Y si un perito calígrafo descubre que mi firma ha sido falsificada por mí mismo?, ¿si al momento de firmar el mentado formulario, me pongo nervioso y la firma no me sale igual, o al menos parecida?, y otras divagaciones por el estilo.
Decidí reflexionar sobre el aspecto del mensaje donde mi amigo dice que puedo llegar a un punto sin retorno. Tal vez tenga que comenzar a imitar mi propia voz al contestar el teléfono, evitando que no me salga igual que siempre y quien me está llamando cuelgue pensando que se equivocó de número; imitar mi aspecto al saludar a los vecinos, no sea cosa de que piensen: “¿y éste quien es?”; ¿deberé intentar parecerme a mí mismo al mirarme al espejo, e intentar peinarme como siempre para no pasar cada día por excéntrico?
Esa noche las dudas que me asaltaron me impidieron conciliar el sueño, además que las pesadillas me hacían ver frente a un juez que me iniciaba (¿o nos?, a mi y a mi alter ego) un juicio penal por plagio de mí mismo.
Finalmente, y con el único fin de poder cobrar mi dinero en otros próximos dos meses, decidí presentarme a la contaduría de la mencionada institución, luego de varias horas de práctica y un valium 10 para que ni la impericia ni los nervios me traicionaran. Sin embargo, pensé que si en algún momento me hacía con mi pago, lo primero que tendría que hacer sería sacar una cita con un buen psicólogo (o psiquiatra, tal vez) y confesarme decididamente portador de una personalidad esquizoide: “Doctor (o doctora), al mejor estilo del William Wilson del querido y admirado E. A. Poe, estoy padeciendo una fuerte crisis. Muchas veces creo que soy yo mismo, pero a la vez soy otro, especialmente cuando firmo.”
Estas cosas que posiblemente a nadie preocupen demasiado, salvo a mis acreedores, por supuesto, y que tal vez sólo resulten un tanto risueñas y seguramente ridículas y cuasi inverosímiles, existen. Nadie creerá que estos vericuetos de la burocracia puedan dañar seriamente a nadie. No obstante, me permito sugerir que se reflexione acerca de cómo pueden afectar cosas como éstas a quien necesita urgente servicio médico en instituciones oficiales –“por favor, trate de aguantar y no morirse antes de su próxima cita en tres meses”, “¿cómo se le ocurre a usted parir justo a los nueve meses?”–; a quienes se quieren jubilar –la vida no espera ni sabe nada de burocracias, “aguante, piense que linda lápida le harán sus deudos cuando esto salga”–; a quienes quieren estudiar –“si todos quieren estudiar, quién va a trabajar aquí, presente el examen el año próximo, y aproveche para prepararse bien, mire que no hay muchas vacantes”–; a quienes padecen una guerra genocida –“la ONU ya emitió sus recomendaciones, en un mes se reúne el Consejo de Seguridad para evaluar…, en tanto, no se dejen exterminar, por favor”.
No se rían de todo esto, piénsenlo bien a la hora de tener que firmar algo; y si se quieren suicidar, al mejor estilo de los presos de Guantánamo, para complicarle la vida a alguien, firmen la triste nota fatal, puede que alguien dude de dicha firma y ustedes sigan vivitos y coleando por allí.